Cambios en la etiqueta energética

La etiqueta energética es el mecanismo que para los consumidores tiene para saber el grado de eficiencia energética que tienen los electrodomésticos. Y la llegada de septiembre trae novedades al respecto.

Este verano, el l Parlamento Europeo ha aprobado el nuevo etiquetado energético para que los consumidores puedan escoger los aparatos más eficientes y reducir su gasto eléctrico. Uno de los motivos de este este cambio es el de simplificar la información y esta novedad se ve reflejada en un cambio en el tipo de clases con las que se categorizaba la eficiencia energética. La principal diferencia es que desaparecen los atributos ‘plus’ (+) de cada clase. Con el cambio se utilizará un sistema de la A (la más eficiente) a la G (la más derrochadora).

Además del cambio en la etiqueta, la Comisión Europea creará una base de datos pública donde consumidores y usuarios tendrán fácil acceso a los datos de eficiencia de cada producto y podrán compararlos entre sí. También se crearán nuevas disposiciones sobre actualizaciones de software y dispositivos inteligentes. Las actualizaciones de sistemas operativos de algunos aparatos inteligentes, pueden modificar los niveles de eficiencia, obligando a los aparatos, en ocasiones, a consumir un mayor número de recursos.

En la práctica, las etiquetas estarán adheridas de forma visible. Gracias a esa base de datos y a los códigos QR, se podrá obtener más información en Internet.

Aunque habrá que esperar a 2019 para ver los cambios en la tienda.

Según los cálculos de la Comisión Europea, el nuevo sistema puede suponer un ahorro de 490 euros año para cada consumidor. Lo que a nivel europeo, representarían un ahorro de 200.000 millones de kilovatios hora (kWh).

El uso que se haga de los electrodomésticos influirá también en la eficiencia energética de cada producto. Y para ello tan sólo hay que seguir algunas buenas prácticas.