Una barrita de chocolate, el comienzo del microondas

Casi todos los descubrimientos comienzan por una casualidad. En el caso del microondas, ese aparato que desde los años setenta lleva instalado en las cocinas de la mayoría de los hogares, todo fue por una barrita de chocolate derretida.

Percy Spencer estaba llevando a cabo un experimento para un proyecto de investigación para la construcción de un nuevo tipo de radar. La tecnología que se empleaba era el magnetrón, un tubo electrónico que produce energía de microondas. Tras el experimento, Spencer notó que la barrita de chocolate que llevaba en el bolsillo se había derretido y la pregunta de si las ondas del magnetrón habían tenido algo que ver fue el principio del camino hacia lo que hoy conocemos como microondas.

Después de varios prototipos y los primeros modelos industriales, cuyas dimensiones y precio permitían a duras penas que fueran utilizados en restaurantes y hostelería, los primeros microondas domésticos llegarían a mediados de la década de los sesenta.

La empresa Raytheon para la que trabajaba Spencer hizo un aparato para la cocción que se llamaba Radarange. De dimensiones más reducidas y bastante más asequible económicamente, el microondas comenzaría a introducirse en los hogares estadounidenses, pese al escepticismo que reinaba sobre el invento y gracias al interés que se había despertado en otras compañías, lo que hizo que las características mejoraban al tiempo que bajaban los precios.

A mediados de los setenta, el 60% de los hogares americanos tenían un microondas. Su expansión iría unida a la introducción de los alimentos congelados o precocinados. Por eso, no fue hasta la década de los noventa cuando el microondas llegaría a los hogares españoles.

A día de hoy, el microondas es uno de los pequeños electrodomésticos de uso más habitual en cualquier hogar. Sus prestaciones han ido evolucionando con el paso del tiempo. A día de hoy, el grill o la cocción por convección son funcionalidades incorporadas de serie en los últimos modelos. Además, también se han incorporado prestaciones, como el control táctil, los display LED o propiedades antihuellas en el acero inoxidable que hacen que su uso sea más fácil y sencillo. Con modelos cada vez más silenciosos y de una mayor capacidad, el microondas de nuestros días cubre un amplio rango de necesidades, llegando a ser un electrodoméstico muy funcional también para la elaboración de platos y recetas elaboradas desde cero.